Continuamos nuestro camino, accediendo al Pabellón Norte por un pórtico de cinco arcos y tras ellos, llegamos a la Sala Regia; los aposentos del rey.

Desde sus ventanas, tenemos unas magníficas vistas de la zona vieja de Granada.

Sobre esta sala existe una segunda planta, como hemos visto desde el Patio de la Acequia, que fue añadida por los cristianos.


Continuemos.