Ante nosotros, tenemos la fachada del Palacio de Comares.

Esta fachada es de gran belleza y espectacularidad por lo cargado de su decoración.

Como ya sabemos, en el Cuarto Dorado esperaban quienes querían ser recibidos por el rey.

Cuando éste le concedía audiencia, lo primero que se veía era esta fachada.

Por este motivo es tan grandiosa, para representar la majestuosidad del monarca.

Dividida en dos plantas, está cubierta por un alero que sobresale del tejado.

Este alero fue manufacturado con madera de cedro y decorado con motivos de piñas y conchas.

Bajo éste, la planta superior nos muestra tres ventanas cubiertas por celosías.

En esta planta, se situaban las habitaciones de las concubinas y las celosías evitaban que se les pudieran ver desde el patio.


Accedamos ahora, al interior del Palacio de Comares.