Este pequeño cuarto es el oratorio.

Curiosamente, su orientación, es distinta al resto del edificio.

Esto se debe a la obligación de los musulmanes de orar mirando hacia la Meca.

Si miramos hacia la derecha, vemos un Mirrab; elemento religioso, equivalente al altar cristiano.

Evidentemente, está en la fachada que mira hacia la Meca.

La zona superior de la pared nos muestra un friso ricamente decorado y los relieves están formados por el escudo nazarita y la repetición de la frase: "sólo Dios es vencedor".


Cuando hayamos contemplado con tranquilidad estas salas, continuaremos por la pequeña puerta de la derecha hacia el Patio del Mexuar.