Continuaremos nuestro camino haciendo dos giros justo en dos esquinas de la Torre del Homenaje.

Tras esto, llegaremos a una pequeña puerta en recodo.

Estas entradas en recodo, son muy características de los edificios militares de la época.

Con esta estructura, si el enemigo lograba franquear la puerta, se dificultaba su entrada en formación, por lo que era más fácil atacarlos desde el interior.

Como vemos, aquí todo está pensado para la guerra.

Cuando atravesemos esta puerta, en el zaguán, podremos subir por la escalera que se abre a la izquierda.

El acceso es pequeño y la iluminación escasa, por esto, debemos ir atentos para no pasarla sin darnos cuenta.

Una vez arriba, continuaremos con el siguiente paso.