La Puerta del Vino era el inicio de la Calle Real; la principal vía urbana del interior de la Alhambra.

Esta puerta presenta el característico arco de herradura, decorado con motivos florales muy típicos del mundo islámico.

Si nos acercamos hasta el interior de la puerta, veremos unos bancos en sus laterales que servían de zona de reposo para los guardias de la puerta, quienes controlaban a todo aquel, que pretendía acceder a Granada.