Cuando Carlos V decide construir este palacio, encarga las obras al arquitecto Pedro Machuca.

Este arquitecto, natural de Toledo, fue alumno de Miguel Ángel en Italia.

Influenciado por las tendencias renacentistas italianas, comienza la que sería su gran obra, la que ahora tenemos frente a nosotros.


Esta fachada, la principal, presenta un puro estilo renacentista.

Las columnas que enmarcan las tres puertas, son de estilo jónico.

Si miramos sobre la puerta central, veremos dos ángeles.

Estos son muy similares a otros creados por Miguel Ángel en Italia, para el mausoleo de una importante familia, los Médichi.

En los laterales de ésta, sobre las dos pequeñas puertas, podemos ver sendos medallones circulares que representan soldados de caballería en formación.

Bajemos la vista hasta las bases de las columnas.

En dos de ellas, se representan dos escenas bélicas.

La batalla de Pavía y el enfrentamiento con el Rey de Francia.

En las otras dos, podemos ver una alegoría al triunfo.

En ellas, dos victorias sostienen el mundo, representando el poder del emperador.


Accedamos al interior del palacio.