En nuestro camino de salida del Generalife disfrutaremos de dos asilvestrados paseos.

El primero, conocido como Paseo de las Adelfas, que continúa con el Paseo de los Cipreses.

Este último conocido así por los centenarios cipreses que bordean el sendero y que fueron plantados en época de Isabel II.


Continuaremos nuestro camino, en dirección opuesta al Generalife, siguiendo las indicaciones que nos conducen hasta el interior de la Alhambra.

Ésta incluye el Palacio de Carlos V, la Alcazaba y los Palacios Nazaríes.


Tras una caminata breve entre magníficos jardines, accederemos al recinto amurallado de la Alhambra.

Tardaremos unos minutos en llegar, por lo que estaremos atentos al siguiente paso.

La puerta por la que entraremos tiene ante si, un foso salvado por un pequeño puente.

En este lugar, antes de cruzar, seleccionaremos el siguiente paso.